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Comunicado del Bloque Revolucionario Unido de Motociclistas Manifestantes -BRUMM!
O El chaleco de la discordia: una contrapropuesta para Ricardo Álvarez

Continúa la polémica por la decisión de la Corporación Municipal de Tegucigalpa
de emitir una ordenanza que obligue a toda persona montada en una motocicleta a vestir un colorido
e innecesario chaleco que la identifique como posible criminal por el solo hecho de usar un medio individualizado
de transporte. El chaleco en cuestión, invento in extremis para obtener MÁS fondos para la
alcaldía (cuyo padrastro putativo fue el recurso de enchachar automóviles a diestra y siniestra
para sufragar multimillonarios y siniestros gastos de campaña política), contaría también
con el número de placa de la motocicleta estampado, estilo campo de concentración o pasarela
de colección de invierno en el pecho o espalda del motociclista.
El argumento de la corporación municipal para aprobar tal ordenanza es el siguiente: "Muchos
crímenes y asaltos se cometen en motocicleta; obligándolos a usar un chaleco y el número
de la placa será fácil controlar ese tipo de crímenes". Enunciemos primero lo evidente:
la idea es una reverenda estupidez.
Ahora comprobémoslo: En primer lugar, aquí no estamos en Cali –ciudad colombiana de
la que ostensiblemente ha sido copiada esta idea- en donde los "sicarios" o asesinos tanto del
Estado como del narcotráfico realmente utilizan la motocicleta como instrumento de muerte cotidiana.
En segundo lugar, pensar que en Honduras eso ayudaría en lo mínimo a reducir la delincuencia
es una noción inocente, que bordea en la idiocia. El número de la placa YA esta puesto donde
debe ir, al igual que en los carros. Si los ladrones pueden conseguir placas falsificadas, ¿cuánto
les costará conseguir chalecos falsificados?
Finalmente, ninguna ley, mucho menos una ordenanza municipal, puede ir en contra de la letra y espíritu
de la constitución de la república. ¿Puede la alcaldía municipal OBLIGAR a un
amplio grupo de personas a vestirse de determinada manera? La respuesta es un rotundo NO. ¿Puede la
alcaldía municipal MARCAR a un grupo de personas como diferentes ante la ley debido al vehículo
que utilizan? La respuesta es NO. Se trataría de discriminación ante la ley.
En consecuencia, podemos discutir para siempre las muchas faltas de sentido común que tendría
la ordenanza en cuestión pero, para que no se diga que sólo criticamos y que nunca proponemos,
hemos desarrollado una breve contrapropuesta que esperamos sea tomada en cuenta por la corporación
municipal en su próxima reunión.
Los puntos de la contrapropuesta, que llamamos "Alcaldía popular en equilibrio bi-ciclar" (si
nos disculpan la pomposidad) son los siguientes:
- Los motociclistas nos comprometemos a continuar o seguir haciendo lo mismito que hemos estado haciendo
todo este tiempo, es decir, ser ciudadanos de este país con exactamente los mismos derechos y obligaciones
que, digamos, los ciudadanos que andan en una PRADO o en un Hummer.
- Los motociclistas nos comprometemos a seguir haciendo exactamente lo mismo que hemos estado haciendo
todo este tiempo: ¡Ahorrando combustible! Una motocicleta, bien trabajada, gasta unos L. 600.00 (y
digo BIEN trabajada) al mes. ¿Cuánto gasta la susodicha PRADO o el susodicho Hummer?
- La alcaldía se compromete a dejar de legislar a la carrera y con estulticia, de manera superficial
y sin la menor nebulosa reflexión de sus ordenanzas, abandonando la idea del chaleco para motociclistas
y dedicándose por el contrario a:
- dotar de agua potable a la inmensa mayoría de la población capitalina que vive en áreas
marginales,
- bachear las calles,
- preparar la ciudad para desastres y contingencias,
- combatir la pobreza urbana,
- solucionar el problema de la niñez en la calle,
- construir acceso para personas discapacitadas en todo edificio u obra pública y
- hacer una verdadera planificación urbanística para el crecimiento ordenado de Tegucigalpa,
entre otras.
- Como el chaleco es para marcar a posibles criminales, creemos que más que a los motociclistas
se le debe poner un chaleco, que podría ser en conjunto con un pantalón, en una hermosa combinación
de blanco y negro en rayas horizontales, (colección pasarela de verano), a los siguientes sectores:
- Alcaldes y regidores de todos los municipios del país: ¿cuántos desfalcos de fondos
públicos no se han dado en alcaldías? ¿Cuántos robos? ¿Cuánto
dinero ha sido usado para politiquear en lugar de desarrollar? En nuestra opinión, ¡esto
amerita el chaleco!
- Diputados y diputadas de los partidos Liberal y Nacional: ¿Cuántos diputados han salido
vinculados a actos de corrupción? Narcotráfico, secuestro, legislar para sus propios intereses,
robo, legislar para empresas, auto-perdonarse deudas, usar las dispensas para traficar vehículos...
en fin, con este historial, ¿no son ellos más merecedores del chaleco? (Se admite incluir
un listón azul o rojo según el partido, para que se diferencien en el hemiciclo, igual,
seria la única diferencia real entre ellos)...
- Banqueros: ¡nunca se sabe –como dice el filósofo diputado- cuándo vienen
más quiebrabancos! Es mejor prevenir, vía chaleco (que puede usarse en el "viernes
casual" en el banco o para la página de sociales de los periódicos).
- Malos poetas: por la retahíla de libros auto publicados, expelidos a razón de uno por
semana (per cápita) y cuya lectura es peor que pasarse un semáforo en rojo frente a Bancatlán
a las 6 de la tarde. Estos profesionales del versazo podrían usar el susodicho chaleco en sus lecturas
y podrían además publicar, como novedad exclusivamente hondureña, ediciones en forma
de chaleco y dedicarles extensos haikus a sus esforzados y forzados lectores tanto en la UNAH
como en las plazas públicas.
- Directivos de la selección nacional: para que la gente los reconozca fácilmente en la
calle y los felicite por las sucesivas participaciones mundialistas que ha tenido nuestro fútbol,
gracias en parte al buen uso que hacen de los MILLONES de lempiras que se les da de NUESTROS
impuestos, los de los motociclistas incluidos (uno tiene su corazoncito bicolor). Tal chaleco
se lo podrían poner antes de cada partido en el nacional y hacer la vuelta olímpica con
nuestros heroicos atletas, también enfundados en chalecos, para que los fanáticos puedan
mostrar, a plena satisfacción, su agradecimiento y admiración.
- Conductores borrachos (de carros), con la ventaja que ahi mismo en el chaleco se les pone "AA" y
les sirve para que se sus reuniones.
- Periodístas tarifados, corruptos: para que tengan otros elementos de unidad en esa hermandad
que es la prensa tarifada, defensora oficiosa de quien les firme el cheque, de la cual tenemos
LEGIONES en Honduras. (Aunque a estos ya se les reconoce de lejos por el olor nauseabundo, asi
que el chaleco seria opcional
Estos son solo ejemplos, pero estamos seguros de que se pueden encontrar otros muchos sectores que son
más merecedores del privilegio del chaleco que los simples motociclistas.
Esperamos que nuestra propuesta sea tomada en cuenta, de lo contrario, nos veremos obligados a hacer sonar
nuestros motores, a rechinar las llantas, a desarrollar síndrome de túnel carpiano con aceleración
y vamos a estar, en general, bastante incómodos, tanto que al final vamos a tener que proponer chaleco
para votantes con la leyenda siguiente: "¿Para esto voté yo por éste?"
Bloque Revolucionario Unido de Motociclistas Manifestantes! –BRUMM
Mayo 2006
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