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Artesanías y artesanos de la palabra: Quilates de cultura
Por Dennis José Durón Dávila No se sabe con certeza cuando surgieron los cuentos y mucho menos los contadores. De lo que sí se puede dar
fe es que desde tiempos muy remotos el hombre ha sabido usar el velo de la ficción como recurso para exagerar
realidades, defender virtudes y criticar defectos. Con el transcurso del tiempo esas historias impregnadas de folclore
dejaron de ir de boca en boca y se alojaron en la palabra escrita, permitiendo así el deceso lento de la espectacular
simbología que hizo crecer el acervo cultural: la Tradición Oral -Literatura Oral
que ha jugado un papel importante en la vida de cada habitante. Para conocer un poco del Dr. Jesús Aguilar Paz, diremos que nació en Gualala, Santa Bárbara, el 15 de octubre de 1895. Se graduó de maestro en instrucción primaria en la Escuela Normal de Varones de Tegucigalpa, en 1914. Se desempeñó como Secretario y Sub-director de la Escuela Normal de Occidente en la ciudad de La Esperanza. Recibió el título de Doctor en Química y Farmacia en la Universidad Central de Honduras. Fue Decano de la Facultad de Química y Farmacia, de 1950 a 1953. Estuvo casado con María Eva Cerrato Flores (lo hizo en el año de 1927, en la ciudad colonial de Pespire). También, fue Presidente de la Asociación de Farmacéuticos de Honduras, Delegado para Honduras ante la UNESCO, Diputado al Congreso Nacional, Presidente de la Sociedad de Geografía e Historia de Honduras. En 1969, recibe la orden Ramón Rosa, por sus altos méritos a favor de Honduras. Y el premio Nacional de Ciencias en 1971. Es autor del mapa general de la República de Honduras, para lo cual recorrió el país por su propia cuenta, desde 1915, hasta 1933. En la misma época levantó el croquis de los municipios de la Republica. Ambas obras contienen miles de toponimias de origen indígena. Además fue campesino, pastor de vacas, artesano tejedor de sombreros de palma, bibliotecario, botánico, caficultor, filosofo, historiador, arqueólogo, antropólogo, folclorista, lingüista, literato, poeta, dibujante virtuoso, músico (tocaba el acordeón), construyó una presa en el río Jacaleada, que soportó los huracanes "Francelia" y "Fifí", inventor (inventó un candado de combinación sin llave). Escribió:
El Dr. Jesús Aguilar Paz falleció en Tegucigalpa el 26 de junio de 1974 (Su hijo, el Dr. Enrique Aguilar-Paz Cerrato, escribió su biografía con el nombre de "El Alquimista de Gualala", 1995).
"TRADICIONES Y LEYENDAS DE HONDURAS" El Dr. Jesús Aguilar Paz, motivado por la cartografía, mientras levantaba nuestro mapa, desplazándose
de un sitio a otro, consigue recorrer el territorio nacional, expedición que le orilla a conversar con ancianos
y personas que dominaban las tradiciones de cada sitio que visitaba. Este libro surge de esas charlas, pero antes
de ser publicado su texto original, el Dr. lo envió al concurso Nacional de 1930, en la rama de folclor, decisión
que le hizo obtener el primer premio, comprometiendo a los organizadores a su publicación -Convenio que no
se cumplió. El Dr. Jesús Aguilar P., con una actitud crítica, decía odiar la indolencia de nuestro pueblo
a sus tradiciones. Era poseedor de un nacionalismo hondureño posesivo y este libro, es un leve ejemplo de ello.
Y con respecto a la leyenda dice: "(...) para que la leyenda, la fábula y la tradición puedan brotar y conservarse, luciendo sus galas hiperbólicas, forzoso es que el ambiente natural y social, les formen un nido confortable; entonces con kilates de una cultura superior, surge el simbolismo trascendente o religioso y las deidades, en el cielo de lejanas teogonías, tejen el delicioso velo de la leyenda." "Tradiciones y Leyendas de Honduras", más que resumir relatos y comentarios sobre la tradición,
registra razones proverbiales y famosas de un país con el rostro de cada uno de sus ciudadanos. Según Francisco Salvador (15 de octubre de 1989 -día que se finalizó el prólogo-): "(...) junto con el Mapa de Honduras y la Flora Tradicional, "Tradiciones y Leyendas de Honduras", constituye el triangulo -del monumento que Aguilar Paz deja a nuestra identidad y cultura (...)". El Dr. Aguilar Paz quiso proyectar en papel lo que se le había transmitido en palabras. Logró una colección no basada en el total del origen de nuestras "tradiciones", sino en lo poco que nos queda, pues conociendo lo blanda que es nuestra memoria, el escaso interés demostrado hasta ese momento y las diferentes circunstancias que provocaron fueran desapareciendo en el tiempo, se consiguió este libro, un catálogo, pudiera pensarse que en algunos casos falto de referentes veraces, pero cargado de emotividad individual, concepciones peculiares, experiencias sensibles y moderadas reconstrucciones. Voces suficientes que nos hacen revivir, aunque sea en un minuto, el miedo, la carcajada, la picardía, el peso moral y la espiritualidad que nos hizo vibrar alguna vez, de niños o, de correr con suerte, hace pocos días, meses o años.
FORMA En este país predominantemente oral, "Tradiciones y Leyendas de Honduras" suma, recrea y expone
de manera directa, historias de la historia, donde también interviene la geografía, la iglesia, el cancionero,
las costumbres, la poesía, la leyenda y el cuento sobrenatural, todo fraccionado en relatos cortos que acaban
por enriquecer y consagrar el origen nacional, la base de la memoria colectiva de esta tierra. A- Tradición Histórica Ésta es la primera parte del libro, la que se centra en el arte de enseñar, propiamente: instruir.
Nos adentra en el estudio de la historia de Honduras, en los distintos nombres que han cubierto el territorio de lo
que hoy es esta republica. B- Brujería y superstición Esta es una parte que comúnmente, en cualquier lugar, es muy elegida por los transmisores (contadores) debido
a la inquietud de los receptores (oyentes). En ella se alude a los mensajes inevitablemente confrontados con lo esotérico
(para establecer -"indirectamente"- reglas y evitar conductas deplorables -dentro de su sociedad-, también,
como un servicio médico, o simplemente para agradar el momento en una reunión): ritos, santería
y brujería, las transformaciones antropomórficas, los pactos con el diablo y los seres míticos
como el duende. C- Costumbres populares A esta parte le corresponden los hábitos establecidos por la Tradición Oral, que han adquirido mucha
fuerza con los años, formando el carácter distintivo de una nación, un pueblo y las personas
que habitan en estos lugares. Dentro de estos podemos encontrar a los famosos Guancascos2 (encuentros de santos)
y a los bailes de fiestas patronales. Para finalizar, el Dr. Aguilar Paz se nutre de las voces (información incomunicada), raíces inexplicables, atiborradas de simbolismo, de otras generaciones que aún se conservan en este presente que fue su futuro, lo que representa nuestra cultura popular. Logra estrecharlas con la literatura escrita en sus canciones, coplas, leyendas, fabulas, relatos, ritos, bailes, y los reproduce, pero esta vez colmados de literariedad. Sin dejar de lado el espacio y tiempo que les ha permitido por generaciones seguir vivos. NOTA: La literatura oral más que una consecuencia es un resultado favorable y enriquecedor a nuestra historia,
por su contribución a la tradición oral. Lo que a fin de cuentas es un testimonio de tierra y de cultura,
el eco de una voz de generaciones de antaño. 1 Aguilar Paz, Jesús. Tradiciones y Leyendas de Honduras. Tegucigalpa,
Honduras: Editora Museo del hombre hondureño. 1972.
Por Dennis José Durón Dávila; escritor del libro "Mundo
ininterrumpido", de Editorial Roca en el Aire; estudiante del tercer año de la carrera de Letras en la
Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
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