Aunque
Cómo quisiera llevarme al niño
Que me limpia el parabrisas
Lavarle los dientes y la cara
Abrazarlo fuerte
Regalarle un destino y comprarle ropa,
Pero no puedo.
El semáfaro está en verde.
Mugre
Me duelen los pies de esos chiquitos
Con capas de asfalto
Con oscuros trajes sobre la piel
Me duelen los ojos del trabajo
El rechazo de los prepotentes
Me duele verlos regresar al alto, todas las mañanas.
Sol
La injusticia no se acaba con la poesía
Allá sigue el violador en las cañeras,
El marido infiel, la esposa que llora.
Los gritos del ultraje.
Los dormidos abajo del estadio.
Las cantinas de luces rojas con minifaldas,
Que se esconden cuando el sol
Muestra la capital industrial del país y sus maquilas.
Cierto
Un segmento de colores en el diario nacional
Vale más que una baleada
Como reportaje del hambre en la sociedad hondureña.
Dolor
Porque en esta soledad la no expresión se pertenece.
Como a un animal llevamos el euro marcado en la piel
Y el hedonismo ante toda escritura.
Me brilla diferente ese sol que no ve las mazorcas secarse en las calles
Ni a los mendigos arrodillando sus ojos por un trozo de pan,
Desde aquí no se presencia el llanto derramado por los
Excesivos abismos de la lucha proletaria.
La preservación de la vida en cámaras estéticas,
La cercanía de esta unión que jamás abastecerá
Una playa de aguas verdes y una sopa de caracol con coco.
Playa de las américas, sur de Tenerife
Mayo 27 en la tarde |
Sintonía
Europa; en los destellos de tu noche enmudezco,
En los pliegues de tu falda recién planchada
Por luchas de la oposición y la derecha, persisto.
La dulce sintonía de un ciudadano del mundo
Respetado, querido
Hundida tras pieles en regocijo al sol
aprendo a enmudecer cotejando gobiernos e injusticias que nos pesan
Y no son más que siglos;
Oro verde de mi tierra
Náufragos tardíos
Ladrones malditos
Centroamérica, vos chiquita mía, por favor apresura el paso, por favor resiste.
Las vistas, Playa de los cristianos, sur de Tenerife
Mayo 29
Honduras
Lejos están mis maizales
Mis atardeceres con barquitas
El olor a plátano verde,
La contaminación de tanta pobreza
¿Que más hacen mis palabras si no van volando
Aun congreso de corruptos en corbata?
Que hacen mis palabras si no es más
Que el deseo por detener tanta injusticia?
Reacomodar las piezas de tus países
Sublevar tu esqueleto
No preparar tu tumba
Los gritos tuyos se confunden
Entre tango, cumbia,
Son, mambo.
Selva pequeñita mía
Hojarasca de alegría, Salve! |