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El Cinismo de Marcia Villeda
Las y los políticos tradicionales de nuestro país nos tienen tristemente acostumbrados a las campañas más tontas ("¡sandinistas!" "¡cubanos!", "¡mareros!"), ridículas ("Combo del Chorizo", "El Pelón Azul", "Los chocoyos", "una pelota para los jóvenes") o degradantes: varias veces se ha tenido que decirles que no usen, por ejemplo, las imágenes de niños como recurso electoral, porque no sólo es desagradable, es hipócrita en un país en el que mueren niños y niñas de hambre todos los días. ¡TODOS los días! Otros han recurrido a la estupidez como carta de presentación, como aquél que dijo que las mujeres no podían hacer campaña porque no pueden "orinar paradas" (¡te estamos viendo, Ramos Soto!); o el que pensaba que a pura publicidad podía ser presidente (¡ai tas, Miguel!). Ya nos sabemos de memoria sus anuncios: Van caminando en una colonia pobre rodeados de gente (nunca volverán a esa colonia, por supuesto), abrazan a unos niños, se acercan a una viejecilla y le dan unas palmaditas en la espalda mientras suena su cancioncita idiota. Y eso es todo. No hay propuesta, no hay nada. Esos anuncios son desagradables; pero hace mucho, MUCHO tiempo, no presenciábamos una campaña tan desesperada, cínica y de tan mal gusto como la de la ahora diputada electa MARCIA VILLEDA DE FACUSSÉ. En una "nota periodística" elaborada por la corresponsal de El Heraldo Carolina Fuentes, la diputada explicaba literalmente que su deseo para crear leyes para proteger y velar por los derechos de los más necesitados nació una tarde en que la imagen desgarradora de un niño arropado con periódicos la conmovió al compararlo con sus propios hijos: "Eso me ocurrió hace diez años - recordó la lidereza liberal-, cuando salía del cine con mi hija; encontramos al niño cubierto con periódicos acostado sobre una acera, en una noche un poco fresca y prácticamente en abandono, me lo llevé para mi casa, le di de comer, lo cubrí con cobijitas, lo bañamos y le dimos mucho cariño". Es de muy mal gusto eincreiblemente vulgar utilizar a los niños para hacer campaña; pero
cantarse sus propias glorias como lo hace la señora Villeda utilizando a uno de los sectores
de la población que están en la más terrible de las situaciones es el colmo del cinismo. En El Mounstruario tenemos algunas preguntas para la diputada electa:
Señora diputada: Estamos cansados de las promesas vacías, de las campañas hechas pensando que el pueblo es estúpido y de las propuestas simplonas, mediocres y de paso clasistas (porque usted promueve el servicio militar obligatorio para "esta gente" (sic), NO para los hijos y nietos del "Combo de las Lomas", por ejemplo). Pero es AUN MÁS cínico y vulgar el uso propagandístico de uno de los sectores de población más golpeados y convertido en más miserable por un sistema del que tanto usted como su partido forman parte, como es el de los niños y niñas de la calle, para cantarse sus propias virtudes (lo que de paso es -se lo repetimos- de mal gusto). No olvide, señora, que hace 10 años cuando tuvo usted ese momento de esclarecedora compasión, era SU PARTIDO, el Partido Liberal, el que estaba en el poder. Esperamos que reciba este mensaje y que nos conteste las preguntas que, ejerciendo nuestro derecho ciudadano a la libre expresión y al monitoreo y auditoria social de los representantes electos al Congreso Nacional, le hacemos en esta nota. Atentamente,
Editado en Febrero 2006 para preguntarle, ¿Sra. Faccussé, ya presentó algún proyecto en el congreso? tiene ratitos de ser diputada... Comenta este artículo en los foros |
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