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Zoomounstrus o el Santo Grial del Mounstruario
Casi nunca asistimos al nacimiento de un mounstruo. De repente, los vemos aparecer por ahí, ya con escamas, con la lengua bífida, los ojos saltones; manejando la pencológica runner, disfrazados de vaqueros inútiles en una gasolinera del Boulevar Morazán, de presentadores ensalivadores, de I'divas del colorín pingajo y cal, de cínicos Gerentes de Mercadeo, de sabiondos Directores creativos autores de "atendido por su gerente propietario" de adictos fotogay de la noche o de grandes patacones del Estado vestidos de Presidentes, Primeras Damas o Jueces acosadores y golpeadores de mujeres. Al igual que las moscas chiquitas que nadie a visto, muchos de nosostros nunca podemos ser testigos presenciales o firmantes de la partida de nacimiento de un cefalópodo de estos. Nos preguntamos, ¿Dónde fue que se jodieron?, ¿Cuál fue el punto de inflexión en el que dejaron de mostrar la cara para enseñar el culo? , ¿Qué día extraño sopesaron más el dinero y cambiaron la cara por un liso bloque de cemento? , ¿En qué momento decidieron que era mejor ser un hijo de puta que ser un buen hermano? Bueno, es algo casi imposible de saber pero la curiosidad del gato mata, y a veces uno fantasea fantaseando. Durante toda mi vida he visto toda clase de bacterias con patas, la primera que se me viene a la memoria era un distinguido caballero de la iglesia que le gustaba acosar a las hijas de sus hermanos en Cristo, estaba también el cura remedón y jodedor que vivía con su sobrina, y el hermano catecúmeno que mandó a cerrar la calle cuando lo visitó el expresidente Suazo Córdoba en su casa y le enseño a la servidumbre uniformada a hacer el saludo al estilo francés inclinando suavemente la cabeza y flexionando las rodillas al momento de que su ilustrísima panzona pasara, y que decir del famosísimo Obispo del Sur Q.D.D.G, que cuando te ponía la mano en el hombro y te decía solemnemente: hijo mio- te entraba la caspa de la duda y la sospecha del origen. En aquellos años travolteños, conocí una señora, autodenominada pastora y profeta, que era capaz de insertarte 7 chismes cortantes y sonantes en la misma herida sin cerrar y mover un milímetro la pupila; y en mi recién iniciada formación nihilista, a una pareja de Cursillos de Cristiandad que años después se mataron a puñaladas y balazos en un cuarto de un motel capitalino. En los años no maravillosos de mi primer trabajo de mierda, conocí algunos personajes de factura mayor como un distinguido bigotudo que daba los reportes del tiempo en un noticiero con nombre de pala, al cual despidieron del canal porque le gustaba cobrar los salarios de los que habían despedido y por su selecta manía de acosar sexualmente a las estudiantes de periodismo que buscaban desesperadamente un trabajo. Al productor genial del Tío Memo que le robaba los miserables 30 lempiras que le daban a los empleados de producción para que comieran y se fueran en taxi cuando terminaban de laburar a las 2 de la mañana, al mismísimo Tío Memo y su pene erecto cuando tocaba a las niñas y niños en el programa, al irasible presentador de Paquetes de Navidad que pensaba que todos eran hijos de la misma meretriz, y la todopoderosa hija adoptiva del dueño del canal que despedía y aniquilaba el sustento de familias enteras con una sola mirada desde su traje de plástico comprado en el uper midtown de New York. Cuando me caló la idea del poster del che y el charanguito venceremos, me tropezé con verdaderos holofernes sangrientos que paradójicamente no parecían serlo por su discurso humanista e iluminado, en esta rama de la Zoomounstrua puedo colocar a aquella cacatúa salida de las becas Fulbright, experta en asalto y decomiso de fondos que se llevó miles de miles de una ONG, y no se me olvide la ortográfica "Punto y Coma" feroz y despiadada poetisa del Gobierno infame de Maduro cuyo ex-marido, muy aficionado a los curas y sotanas le encantaba visitar los burdeles para meterles mano a las muchachas mientras les hablaba de una vida mejor al servicio de los ideales cristianos. En mis caminares jurásicos también conocí verdaderos Allosaurus Fragilis como algunos egresados de una escuela de cine de un país caribeño del cual no tengo memoria, pero creo que lo maneja un viejito, capaces de robarse un master por alguna discrepancia filosófica o esconderse una cámara 120 sumiendo la panza para sacarla de una ONG. También estuvieron los potentes tulipanes del mal y subjuntivos de la mediocridad que destruyeron Colectivartes en una cascada de salivazos y chismes de pasillo, historia que culminó en una mudanza en paila revolucionaria y solidaria, de los escritorios, computadoras, teléfonos y tazas de café que luego se convirtieron en parte de los activos de una empresa que fabricaba una casetas tan feas, bajo las cuales ni una gárgola del medioevo se atrevería a pasar un aguacero. Pero ya estoy desvariando, tendría que estar loco para pensar en una bestial sinopsis de la mounstrohistoria, pero maldita sea, no puedo con la tentación de intentarlo aunque al final sólo sea un fantasma que se desvanece en un armario. Regresando al meollo de todos estos signos, les decía que era muy difícil observar una mosca recién nacida como asistir al parto de un malvado incubo, pero lejos de mi patria, creyéndome a salvo de estos engendros, también pude comprobar la garra catracha con la tristemente historia del Hermano en Cristo que viajó de San Juan de Aznalfarache hasta el pabellón de Malasia en la exposición Universal del 92, sólo para gritarle "Pisona" (ella me preguntó con verdadero interés antropológico que significaba el término) a una hermosa y políglota chica de Malasia, que había aceptado salir una noche con él y que días después sorprendió platicando con un apuesto inglés en el romántico Parque de los Reyes, también el Escritor que en un evento en Alemania se declaró perseguido y víctima de torturas por parte de los aparatos represivos del estado sólo para vender libros y llevarse al tálamo del amor a la más fea de todas las arias, no sin antes dejar tarjetas de presentación en la que se podía leer Fulanito de tal: el nuevo Gabriel García Marquez de Latinoamérica, ni qué decir de la eterna artivista del mechón blanco que nunca fue un sólo día a trabajar cuando se consiguió un viaje de edecán para una exposición internacional viviendo durante 9 meses la exitante experiencia de gastar el dinero del pueblo, bailando hasta el amanecer en la tierra de Joaquín Sabina y a la que el Ballet Garífuna la persiguió por toda Sevilla porque los hizo tocar y bailar de choto. ¿Aquelarres de mounstruos? , ¿seres de colmillos teñidos de rojo? Como ven, en este lado del espejo también los hay en abundancia, cantantes que no saben cuando es el final, bailarinas que se consumieron ante la mirada lejana de quienes las usaron, poetas a lo Morrison que dejan hijos abandonados y que en los nefastos jueves en Paradiso recitan la poesía de la hiena, Ex Ministros de Cultura que se quedan sin gasolina a la salida de un lúdico y rúbrico lugar de la carretera de Valle de Angeles con una suplicante aspirante a una plaza de secretaria que no viene de recibir dictado, en fin mounstruos que también deberían tener su HDPV (Vitalicio) retroactivo honoris causa. Pero el objetivo de todo este desvarío moral o moralina era contarles que aunque es más fácil sacarle chispas a dos marquesotes debajo del agua que ver un mounstruo en ciernes, que es imposible capturar con la cámara de un celular a un zancudo impuber; una amiga, a la que quiero mucho, me contó una bizarra historia que al masticarla de nuevo en mi memoria me reveló que era el santo grial del mounstruario, la mítica piedra filosofal del inframundo: el nacimiento de un moustruo, el primer zarpazo, la génesis del mal durante su primer respiro. La cantante juvenil Alexandra hija de? como la cerveza sin nombre, preguntaba a su arreglista musical con cara
de pregunta después de haber grabado su disco: El hermano Marx
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