ElMounstruario.com
Inicio
¿Quiénes somos?
Foros
 
Secciones
Artículos
Aportes
HDP de la semana
Arte
Vox Populi
Descargas
Archivo
 
Contactos
Foros
Enlaces
Correo
 
Titulares en RSS
Agregá los titulares de las actualizaciones de cada semana via

¿Qué es y cómo funciona el RSS?

 
 
Google
Web
ElMounstruario
 
 
Héctor A. Castillo: El Rostro de hoy 07 al 13 mayo

Nota de Hector Castillo: Me alegro que sea de su agrado mi "trabajo" y no solo eso, que haya sido Emilio el rayo que nos unió, más cuando Emilio, por ironía, es un pararrayos él mismo.

Se me ha ocurrido que comencemos nuestras relaciones con el pie derecho. Que quede claro, de una vez por todas, que yo no soy periodista, novelista, caricaturista, "escriturista" ni ninguna de esas cosas por el estilo. Yo soy, si para usted es de alguna importancia que yo sea algo, INTERNETISTA y a mucha honra.

Señor Rayo, yo no tuve la suerte de ir a la universidad otra que a la universidad de la vida. La necesidad y la pobreza, me desterraron de Honduras y me vi a temprana edad, obligado a convertirme en un marino, para poder vivir. Fui sobrecargo (Purser) en los barcos de la United Fruit Co, por 10 años de mi vida. Ya antes por chiripazo y por haber trabajado en el día y estudiado de noche, me había hecho P M (Perito Mercantil) en el Triunfo de la Cruz de Tela.

En diciembre del 55 volé de Tela a Puerto Cortes, para agarrar el AZTEC y viajar a New Orleans en donde me entrené en la carrera de Sobrecargo, por tres semanas. En estas breves líneas le he expuesto, porque comprendo que a usted no le interesa, mi vida que pasé diez años navegando; años que considero tienen el valor hoy, de un inmenso tesoro.

Usted puede publicar mis inquietudes. Para mí, además de honor, será un placer que me deleitará en gran manera.

Yo, una vez antes de venirme a EE.UU, soñé con convertirme en un "escribidor". Una vez hice un viaje a la capital buscando ayuda, pero como mi padre no era político y al contrario, era pobre y solo un simple agricultor y dueño de una finquita insignificante, no encontré el respaldo que necesitaba y, sin embargo, pude encontrar la puerta abierta que Neptuno me tenía preparada para mí.

Es así, como terminé viniéndome para acá en el 62 y en donde he permanecido hasta hoy, soñando que algún día volvería a Honduras. Con cada día que pasa, siento que ese sueño en lugar de acercarse se aleja más, y ahora ya estoy casi seguro que así se quedará - siendo un sueño. Mis nietos se han encargado de convencerme.

 


De un presidente a otro presidente

 


El FHIS pierde donación

 


Un caro antojo

 

Comenta este aporte en los foros


inicio   -   regresar -   arriba
 
Comentario y opiniones a
2005-2006 ElMounstruario.com