ElMounstruario.com
Inicio
¿Quiénes somos?
Foros
 
Secciones
Artículos
Aportes
HDP de la semana
Arte
Vox Populi
Descargas
Archivo
 
Contactos
Foros
Enlaces
Correo
 
Titulares en RSS
Agregá los titulares de las actualizaciones de cada semana via

¿Qué es y cómo funciona el RSS?

 
 
Google
Web
ElMounstruario
 
 
Erotismo Biblico

La Biblia tiene, de hecho, mucho erotismo...
Béseme con su boca a mí él mi amado.
Son más dulces que el vino tus amores.
Tu nombre es suave olor bien derramado,
y no hay olor que iguale tus olores...

Al terminar en 1562 su traducción directa del hebreo del Cantar de cantares, Fray Luis de León fue citado a rendir cuentas en el tribunal del Santo Oficio. Cómo era posible que habiendo tantos textos bíblicos de los cuales echar mano, al clérigo conquense se le ocurriera precisamente traducir el más picante de todos. El poeta no tuvo más remedio que aducir que no, vuestras mercedes, que una monjita llamada Sor Isabel Osorio le había pedido que le hiciera el favor de traducírselo, y él caritativa y pedagógicamente se había prestado para tal misión. Nada de morbo, señores inquisidores. Pero igual, el profesor de Biblia fue a dar con sus huesos a la cárcel durante más de cuatro años, y su versión del poema tuvo que esperar un par de siglos para volver a ver la luz.

La verdad es que hay que ser muy malpensado para creer que el Cantar de cantares -o Cantar de los cantares, como lo traduce la mayoría- es una alegoría sobre la unión de Yahvé y el pueblo de Israel o entre Cristo y la Iglesia, en la que el amor terrenal es emblema del amor divino. Eso es lo que en diversos momentos de la historia el dogma ha pregonado, pero la evidencia dice que el común de los mortales siempre se ha inclinado por interpretaciones más corpóreas.

Mi Rey en su retrete me ha metido,
donde juntos los dos
nos holgaremos;
no habrá allí descuido, no habrá olvido,
los tus dulces amores cantaremos.
En ti se ocupará todo sentido,
de ti, por ti y en ti nos gozaremos...

Originalmente atribuido al Rey Salomón, el Cantar de cantares trata sobre dos amantes obligados a separarse. La traga es tan profunda que no tienen más remedio que desfogarla en versos de intensa lubricidad. A lo largo del relato, en efecto, ella muere por zamparle un buen surtido de besos a su amante, y él reiteradamente evoca el par de senos de su amada, al parecer muy agradables al gusto y, sobre todo, bien dimensionados. En ésas, esposo y esposa se unen, se separan, se unen, se separan, y, bueno, al final triunfa el amor.

Los tus pechos dos blancos cabritillos
parecen, y mellizos, que paciendo
están entre violetas ternecillos,
en medio de las flores rebullendo...

Juan Felipe Robledo, poeta y profesor de literatura del Siglo de Oro, explica que el Cantar de cantares "realmente puede ser el resultado de la fusión de distintos epitalamios -cantos para bodas- de la antigua tradición hebrea, los cuales se fueron homogenizando con el tiempo hasta convertirlo en lo que es hoy". Desde este punto de vista, sería más lógico pensar, contrario a la lectura dogmática de la Edad Media, que el texto originalmente versa sobre el afán de dos amantes por satisfacer sus necesidades básicas terrenales.

Pero la Iglesia contemporánea deja territorio para la imaginación. Es decir, para que todos vayan libremente para uno u otro lado. Porque efectivamente, como señala el padre Fidel Oñoro, director del Centro Bíblico del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), a lo largo de la historia, la interpretación del Cantar de cantares ha tenido un carácter pendular: "Desde los que ven el cuerpo sin alma hasta los que ven el alma sin cuerpo".

Así es como en el Renacimiento se aceptó la dimensión de carne y hueso del texto, mientras que en la Edad Media ésta fue negada. Hoy, salomónicamente, las dos dimensiones se reparten en partes iguales. "Lo más acertado -dice el sacerdote- es reconocer tres niveles de lectura en el poema: uno erótico, otro espiritual y otro pleno. La Biblia no piensa que el cuerpo es secundario. El hombre es una gran unidad y por eso los textos sagrados no tienen ningún temor en rescatar que el hombre fue creado varón y mujer y que Dios mismo creó el erotismo".

Ahora bien, a juicio de la Iglesia, la afirmación anterior no es luz verde para excederse en licencias. "La Biblia promueve la corporalidad como espacio de trascendencia -puntualiza Oñoro-. Por eso sería lamentable convertir el Cantar en un Kamasutra".

La Biblia es pasión

Algunos la ven llanamente como la historia de un pueblo y otros, particularmente los creyentes, como un texto pedagógico. Al margen de cualquier interés, lo cierto es que la Biblia cuenta historias que poco tienen que envidiar a las que se ven en horarios no aptos para menores.

Incesto. Tras la destrucción de Sodoma y Gomorra y de que su madre, por chismosa, quedara convertida en una estatua de sal, las hijas de Lot emborrachan a su padre, lo seducen y tienen relaciones con él a fin de conservar su linaje.

'Coitus interruptus'. En realidad Onán no se dedicaba a deleites solitarios, sino que se resistió mediante la técnica del coito interrumpido a embarazar a su cuñada recién enviudada, como era su deber según la tradición. Entonces ella, de nombre Tamar, preocupada por el correr de su reloj biológico, decidió disfrazarse de prostituta y seducir al suegro. El anciano dio muestras de bríos de proporciones bíblicas: engendró mellizos.

Abuso. Simulando estar enfermo, un día Ammón, primogénito del rey David, le pidió a su media hermana que le llevara comidita al cuarto. La obediente muchacha no esperaba que adentro el joven abusara sexualmente de ella. En venganza, el hermano de ella asesinó a Ammón, por lo cual el segundo hijo de David, Salomón, tomó las riendas del reino de Israel. Fiel a su estirpe, tuvo 600 mujeres, princesas y 300 concubinas.

Emilio Guerrero "mecate"

 

Comenta este aporte en los foros


inicio   -   regresar -   arriba
 
Comentario y opiniones a
2005-2006 ElMounstruario.com