|
"Mi compromiso contigo"
¿Arriba Honduras?: Cuatro años perdidos en la historia nacional.
Allá por el 2002 me encontraba en Siguatepeque en medio de un trabajo con organizaciones de la sociedad civil cuando fui invitado a participar en un evento para validar el "Informe de Transformación Nacional" que el gobierno de Maduro se aprestaba a presentar ante la comunidad donante internacional. Era, en teoría, el acompañamiento de cambios sociales (vulnerabilidad, pobreza, exclusión) que debía complementar al Plan Maestro de Reconstrucción Nacional acordado en el grupo consultivo de Estocolmo. "Miren", explicó la consultora contratada por el gobierno a una sorprendida asamblea de representantes comunitarios y de sociedad civil que se había hecho presente: "en realidad el plan lo tenemos que enviar en cuatro días a la cooperación, probablemente no haya tiempo de meter lo que ustedes propongan". ¡Faltaban consultas en cinco ciudades del país! Levantando la mano, pregunté: "y, entonces, ¿qué sentido tiene consultarnos?". Infalible, la consultora contestó: "usted es bien joven, ¿verdad?". Aun hoy no tengo la menor nebulosa idea de lo que me quiso decir. Esa historia ejemplifica en buena manera las características de ese gobierno: un poco incoherente, lleno de elementos discursivos de participación ciudadana pero en el fondo nada interesado en responder a las organizaciones populares; eso sí, puntual en su relación con los organismos financieros internacionales, y un poco desconectado de lo que realmente ocurre en el país, vía delegación de autoridad a los intereses electorales del candidato de su partido. "Mi compromiso contigo" Cuando fue electo, hace ya cuatro años, Ricardo Maduro Joest parecía impulsar una opción difusa, pero al final modernizante de gobierno, que no respondía necesariamente a los intereses creados de las ya conocidas tendencias dentro del Partido Nacional. La propuesta era expresada a través del documento –tardío- de campaña "Mi compromiso contigo", declaración de principios que, supuestamente enriquecida por "mas de 3,000 representantes de la sociedad civil", delineaba algunas acciones y políticas del candidato dentro de su "visión" de país hasta el año 2021. ¿Cuál es, entonces, en las postrimerías de su gobierno, el balance de tal "visión"? ¿Cuál es el legado del gobierno nacionalista y de Ricardo Maduro para la historia? Revisemos, con ojos de memoria histórica, las ofertas y lo cumplido, lo prometido y lo adeudado. La propuesta "Mi compromiso contigo" empieza por plantear: "Mi compromiso contigo se encierra en una visión hacia el año 2021… su finalidad es la de recoger mi compromiso en las áreas centrales de la acción gubernamental y exponer ante los electores lo que con su ayuda me propongo hacer para iniciar la solución de los problemas más salientes de nuestra realidad". Entre esos problemas se encontraban por supuesto la pobreza, la inseguridad ciudadana, el desarrollo económico. Para este último, el gobierno Maduro ofrecía un desarrollo centrado en la persona humana, planteando: "El gran objetivo colectivo debe ser disminuir la pobreza en sus distintas manifestaciones, rezago económico, baja calidad de vida, falta de éticos y cívicos y altos indicadores de vulnerabilidad social y ambiental". Pronto se hizo evidente, sin embargo, que tal propuesta priorizaba la protección e impulso a los intereses de la burguesía financiera que representa, haciendo hincapié en el Turismo, la Minería y la Maquila y dependiendo de las remesas enviadas desde el exterior por los emigrantes hondureños para sostener el modelo. De esa cuenta, un ya golpeado sector agro exportador (particularmente los pequeños productores) vieron cómo el gobierno trasladaba su impulso principal a actividades económicas que NO construyen capacidades industriales, agroindustriales o productivas sino que, por el contrario, se caracterizan por la inversión de capital extranjero (turismo), industria extractiva (minería) y/o nula transmisión de tecnología y capacitación humana (maquilas). Ninguna de las cuales, por cierto, deja algo al estado hondureño en materia de impuestos. A dos años de gobierno, el presidente planteaba como un logro de gestión el ingreso millonario de las remesas familiares; es decir, la forzada partida de cientos de miles de hondureños que buscan mejores oportunidades y sobrevivir en el exterior: 80,000 cada año, lo que equivale a 5,951 mensuales; 1,538 semanales, 219 diarios ó 9 por hora. Eso, y la inauguración de un hotel en la ciudad de La Ceiba, algo mas propio para un informe de gobierno municipal que nacional, (poéticamente, el famoso hotel se fue a la quiebra menos de un año después) fueron los aspectos más entusiastas del informe. ¿Una visión de desarrollo? A pesar de mencionar repetidamente el compromiso de disminuir la vulnerabilidad ambiental, las licencias ambientales otorgadas por el gobierno SIN cumplir el requisito de evaluación de Impacto Ambiental crecieron durante cada año en el período 2001 – 2004, mientras que Honduras recibe menos de un dólar al año por cada hectárea explotada por empresas mineras. De acuerdo a informes de El Libertador, entre 1995 y 2003, la Dirección Ejecutiva de Fomento a la Minería ha otorgado 82 concesiones mineras metálicas, una de ellas a capital hondureño. Recientemente se aprobaron concesiones de impuestos a los empresarios que, calladamente, lograron la del proyecto de Bahía de Tela, que amenaza directamente áreas protegidas en la costa norte del país. Esto tiene como resultado la precarización del medio ambiente y la continuada vulnerabilidad ante los desastres naturales. Sin que hayamos sufrido (afortunadamente) otro huracán de la capacidad destructiva de Mitch, hemos descubierto que no es necesario que así sea para que ocurran los desastres: el reciente invierno ha servido para comprobarlo aumentando la vulnerabilidad social e infraestructural, a pesar de la supuesta aplicación de un Plan Maestro de Reconstrucción Nacional y de una millonaria inversión nacional e internacional para la prevención. A esto se suma la crisis ambiental generada en el departamento de Olancho –y la frontera ganadera-agrícola hacia el río Plátano- por la explotación desproporcionada del recurso madera. Ante todos estos casos, la reacción popular sido conformar múltiples organizaciones protectoras del medio ambiente. Es decir, una importante transformación social ha ocurrido durante el gobierno Maduro: la estructuración de un verdadero movimiento ambientalista que, a diferencia de otros "nuevos actores" de la sociedad civil, está compuesto también por organizaciones de base populares. La propuesta de desarrollo económico nunca fue exitosa. De acuerdo a los datos del más reciente (2005) informe de desarrollo humano del PNUD, Honduras continúa situado en el puesto 116 de países en el Indicador de Desarrollo Humano (que considera los criterios fundamentales de esperanza de vida, educación y nivel de vida); el mismo del 2003. La situación de las mujeres sigue siendo de mayor explotación y exclusión: el país ocupa el 147 en cuanto a representación parlamentaria de mujeres, y el 127 en términos de la relación de ingresos hombre/mujer. El índice educativo del país (0.74) continúa por debajo de promedio latinoamericano (0.87). La evaluación más devastadora, sin embargo, del gobierno Maduro, debe hacerse necesariamente a partir de su principal promesa de campaña y plataforma que le llevó al poder: la del combate a la delincuencia.
|
|||||||||||||||||||||||||||
| Comentario y opiniones a
|
||||||||||||||||||||||||||||